Barniza sin dejar marcas
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Un buen barnizado resalta la veta y protege la madera. Si aparecen marcas, cordones o brochazos, casi siempre es por preparación insuficiente, herramienta inadecuada o mala técnica. Aquí tienes una guía clara para barnizar sin dejar huellas.
Preparación de la superficie
- Limpieza y desengrasado: retira polvo y manchas. Si hay ceras o restos viejos, limpia con el producto adecuado (consulta disolventes en pinturas).
- Lijado progresivo: grano 120–150 para igualar y 180–220 para matizar antes de barnizar. Aspira y pasa paño ligeramente húmedo.
- Tapaporos o fondo (opcional): mejora la uniformidad en maderas porosas. Lija muy suave tras secar.
- Enmascarado: protege bordes con cinta de pintor de calidad (ver adhesivos y cintas).
Elección del barniz y la herramienta
- Barniz al agua: seca rápido, bajo olor y buena nivelación; ideal en interior. Mira barnices para madera.
- Poliuretano (agua o disolvente): gran dureza y resistencia al desgaste en mesas, suelos y zonas de uso intensivo.
- Exterior: prioriza filtros UV y elasticidad; si buscas acabado más natural, valora lasures.
- Herramientas: paletina de calidad para superficies planas; rodillo de microfibra de poro fino para grandes paños; cubeta con rejilla, varilla mezcladora y paños sin pelusa (ver herramientas y accesorios de pintura).
Técnica de aplicación sin marcas
- Mezcla suave: remueve el barniz sin agitar para evitar burbujas.
- Carga justa: escurre en la rejilla; aplica capas finas. Mejor dos capas finas que una cargada.
- Orden de pasadas: extiende en sentido de la veta, solapando ligeramente “húmedo sobre húmedo”. Termina con pasadas largas y ligeras.
- Repaso controlado: no vuelvas sobre zonas que empiezan a secar; producen peinados y piel de naranja.
- Entre capas: lija suave al tacto (grano 220–320) para tumbar motas y mejora de anclaje. Retira el polvo antes de seguir (consulta lijas).
Formas de aplicar
- Temperatura y humedad: trabaja en ambiente templado y estable; evita corrientes y sol directo.
- Soporte estable: eleva la pieza y evita tocar bordes recién barnizados.
- Secado y curado: respeta los tiempos del fabricante antes de manipular o apilar.
Errores comunes y cómo evitarlos
- Burbujas: provocadas por agitar el bote o rodillos de poro grueso. Mezcla despacio y usa rodillo fino.
- Marcas de brocha: exceso de producto o repasar tarde. Capas finas y estirado final ligero.
- Vetas levantadas: falta de lijado entre manos. Un pase corto con 220–320 lo corrige.
- Manchas o velos: polvo en suspensión o contaminación. Limpia el entorno y usa paños sin pelusa.
Materiales útiles
- Acabados: barnices para madera y lasures.
- Preparación: lijas y cintas de pintor.
- Aplicación y limpieza: brochas, rodillos y cubetas · disolventes y útiles en pinturas.
Preguntas frecuentes
¿qué brocha o rodillo dejan menos marcas?
Paletina de buena calidad con cerdas finas para superficies planas; rodillo de microfibra de poro fino en paños grandes. Carga moderada y estirado final suave.
¿cuántas manos son recomendables?
Habitualmente 2–3 manos finas según producto y absorción de la madera. Lija suave entre capas y respeta el repintado.
¿se puede barnizar sobre barniz viejo?
Sí, si está adherido y limpio: matiza con lija fina, desengrasa y aplica capas finas. Si hay desconchados, decapa o lija hasta uniformar.
¿cuándo usar lasur en vez de barniz?
En exterior si prefieres acabado natural y mantenimiento fácil. El lasur penetra y permite repaso sin decapar; el barniz crea película más dura y brillante.